A ocho días de las elecciones a Rector de la Universidad de Valladolid, convocadas para el próximo 28 de abril, la candidata Pilar Garcés ha presentado este lunes el bloque de medidas de su programa dirigidas al Personal Docente e Investigador (PDI) y al Personal Técnico, de Gestión, de Administración y Servicios (PTGAS), dos colectivos que, en palabras de la propia candidata, «sostienen la universidad y merecen ser tratados como tales».

Bajo el lema de campaña Contigo, mejor UVa, la propuesta parte de una idea central recogida en el programa: «El valor de una universidad se mide por el valor de su comunidad». Con esa premisa, Garcés articula un conjunto de medidas concretas que pivotan sobre tres ejes: reconocimiento real del trabajo, reducción de la carga burocrática y bienestar institucional.

Una carrera académica más justa para el PDI

El programa contempla la creación de una carrera horizontal con criterios públicos, transparentes y evaluables, que reconozca la experiencia acumulada, la especialización didáctica y la formación continua del profesorado. Junto a ella, se propone impulsar unos sexenios de innovación docente propios de la UVa, complementarios al sexenio estatal, para reconocer con incentivos específicos la innovación pedagógica.

En el plano retributivo, la candidatura se compromete a impulsar ante la Junta de Castilla y León tanto la revisión de los complementos retributivos autonómicos del PDI —con incentivos económicos vinculados a la captación de proyectos y a la participación en redes internacionales— como la negociación del III convenio colectivo del PDI laboral, una reivindicación histórica del colectivo.

«Queremos que el profesorado sienta que su esfuerzo en docencia, investigación y gestión tiene un retorno real. La carrera académica debe ser un marco que el PDI perciba como justo y propio», ha explicado Garcés.

Formación continua, menos burocracia y atención al bienestar

El programa incorpora un plan de formación docente basado en itinerarios personalizados, flexibles y progresivos, con especial atención al profesorado novel —incluido el personal asociado a contratos predoctorales—, y nuevos ejes formativos en competencia digital docente, atención a la diversidad e inclusión, e investigación educativa.

En paralelo, se plantea una reducción real de la carga burocrática: inventario completo de los trámites administrativos que afectan al PDI, eliminación de procedimientos duplicados o de valor añadido reducido, implementación de sistemas digitales y plantillas automatizadas, y apoyo progresivo en herramientas basadas en inteligencia artificial.

El tercer pilar es el bienestar. La candidatura propone la creación de un Servicio de Atención Psicológica y Bienestar para el PDI, con acceso gratuito y confidencial a orientación profesional, gestión del estrés y prevención del síndrome de burnout. «Una institución que aspira a la excelencia académica no puede ignorar el estado emocional de quienes la sostienen», ha señalado la candidata.

El PTGAS, pieza esencial del proyecto universitario

El programa reserva un capítulo específico al personal técnico y de gestión, al que Garcés define como «pieza esencial, no un servicio auxiliar». La propuesta plantea dotar al PTGAS de un protagonismo acorde con su relevancia estratégica, apostando por que determinados puestos de alta responsabilidad sean ocupados por personas con experiencia directa en la institución.

Las medidas incluyen la mejora de las condiciones de trabajo —espacios saludables y funcionales, con iluminación y ventilación adecuadas—, la ampliación de recursos humanos en áreas con demanda no cubierta, especialmente en Informática, Mantenimiento y Deportes, para asegurar una presencia estable en todos los campus. La candidatura plantea también una oferta formativa flexible y accesible que permita actualizar competencias y crecer profesionalmente, y la extensión al PTGAS de los mismos mecanismos de simplificación administrativa y digitalización previstos para el PDI.

En materia de igualdad, el programa refuerza las garantías para que las interrupciones de carrera por maternidad, paternidad, cuidado de personas dependientes o enfermedad no penalicen la trayectoria profesional ni las posibilidades de promoción, e impulsa medidas de conciliación adaptadas a la diversidad de situaciones del colectivo.

«Que el PTGAS pueda desarrollarse profesionalmente, conciliar su vida y sentir que esta universidad es también su proyecto no es un extra: es justicia», ha afirmado Garcés.